Aracnofobius -Segunda sesión-
Dos minutos y ya te fuiste
Disculpá que no estaba right there and then para
contestarte.
Suelo estar right there
Pero right here y right now estoy en una.
Right here, right now estoy tratando de manipular alguna
estrategia mental que me lleve a superar el hecho de que hay una araña mutante –vestida
en camuflaje, como si pudiera engañarme- que se puso de patoba en la puerta de
la cocina y no me deja salir.
Tengo que aceptar primero que está ahí, que
esto-está-pasando, y después hacer como si no me importara. Así es. Es elemental
hacer como si nada, porque la verdad es que a nadie le importa una mierda, más
que a mí, que haya aparecido un engendro tan oscuramente desagradable, así de
la nada y sin previo aviso. “Es una araña che, no hace nada” –y los perros no
muerden y tampoco las cucarachas volaban-
Es una araña, no hace nada-hasta que hace- y a algunos
les parece incluso “cul”.
Para hincharme un rato más las bolas, la muy wacha se
fugó. Lo cual empeora el asunto porque si no sé dónde está, cómo voy a
escaparle?
-
Tendría que estar estudiando, o trabajando, o haciendo
algo productivo con mi tiempo,
pero en mi mente no dejo de pensar:
pero en mi mente no dejo de pensar:
Casi piso una araña –con los pies calzados of course,
porque ya no puedo andar descalza por el piso de mi casa- y ni siquiera se
inmutó. Me distraje un segundo y desapareció.
Pero así y todo,
por más imbécil que suene y me resuene
no puedo salir de la cocina.
La araña del orto
es araña del orto
por naturaleza.
Y la loca de mierda
–quizá-
sea loca de mierda,
por la misma aburrida razón.
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