La tristeza también se va.



baje las escaleras cabisbaja y,
lenta y desganadamente me dirigi hacia la cocina
en busca de algo.. ese algo que lograse llenar
mi vacio y saciar mi aburrimiento que penosamente
se habia formado despues de aquella experiencia
vivida los dias anteriores.
abri la heladera pero todo fue inutil, no habia
nada en ella que me fuera a producir una,
aunque sea minima, dosis de felicidad.
la cerre al instante;
seguidamente acudi a la panera sobre el microondas
pero tmapoco ahi estaba la solucion a mi soledad;
fue entonces que me decidi a buscar en la despensita,
abri lentamente las puertas y mis ojos se sorprendieron
de ver lo primero que cruzo frente a ellos..
tan quieto, 
tan brillante y a la vez 
tan poco tentador (como siempre), 
tan inevitablemente visible..
si,
como salido de la tierra
habia
un alfajor GRANDOTE...

fue en ese momento que volvi a sonreir.





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